"¡Qué decir!"
Aprendamos a ver el alma,
y no la materia.
Escuchemos con el corazón,
pues el mejor oído está en el cor.
Ignoremos las vanidades,
cantemos como los zorzales
en las alboradas solares,
soñemos y soñemos,
bebamos de vitales manantiales.
¡Oh, pobre de quien se aflija por aflicciones terrenales!
Bailemos en seguros suelos,
y no en esas cuerdas mortales.
¡Escribamos en eternos papiros nuestros nombres!
¡Seamos parte del todo, no necios hombres!
Abramos la séptima puerta,
y nunca más la cerremos,
y ahí la sacra iluminación veremos.
¡Qué decir!
en estos terrenos de suerte vaga.
¡Qué decir!
en estos tiempos plagados de plagas.
¡Qué decir!
en esta nube maldita,
en este sueño maldito.
¡Qué decir!
donde el Diablo platica.
¡Qué decir!
donde dicta el dictador el dictamen vano para el pobre vulgo.
¡Qué decir!
donde mi alma asenta...
¡Qué decir!
cuando me resta esta vida por vivir.
Sábado, 22 de Noviembre del 2008.
Juan Cruz Acosta






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