"Himno a la luna"
I
Luna de aquel firmamento.
Doncella de las tinieblas:
se mi guía entre las nieblas,
se mi triste monumento,
coróname entre humo lento,
ese que a tu lado vaga,
y cuando se lo ve, embriaga.
Esplendoroso astro muerto:
Nuestro secreto era cierto,
la pena es numen, es daga.
II
Venga tu brillo en luz plena,
y aúlle el nocturno lobo,
con profundo eco de adobo
de la fresca noche llena.
Sea mi ánima azucena,
cuando levante alto vuelo,
y arribe a tu pardo cielo;
y sea tal la corona
con resonar de bordona,
cual me corone con duelo.
III
Deseo beber tu frío
arcano gran ser oscuro,
cual hace sentirte puro,
arte lírico sombrío.
Estas letras son rocío
y escarcha de árbol y pasto,
pues las obra el hielo vasto,
oculto en visión lunar,
que es del poeta inspirar,
un numen de aquel sol guasto.
IV
Sea el numen taciturno,
omnipotente en mis letras,
cual es, a tus fases tetras,
loor con tinte nocturno.
Debo calzar el coturno
para este elogio lunar:
"Dea del cielo en penar.
Dea del mar de lamento:
Se mi tormento y sustento,
en papel que he de pintar."
V
Extravagante lucero
de la noctívaga tinta.
Tea fragante que pinta
el majestuoso vocero,
y que yace en el plumero,
del cual levanto la pluma
y escribo con culta bruma,
mi decir con fino son,
pues de ánima y corazón,
te agracio, astro que perfuma.
VI
Tu frío es fuego en el arte.
Tu silueta es deslumbrante.
Tu esencia es plata radiante.
Y todo el que ha de adorarte
es el cual ha de plasmarte,
sobre el lienzo del rapsodo
con enigmatista modo.
Astro muerto, luna exclusa,
por ser triste, y muerta musa
del que es poeta de apodo.
VII
Plectro cual tu esencia porta,
pinta el alma del papiro,
con digna lunar poesía,
aquesta cual tanto admiro.
Martes, 19 de agosto del 2008
Juan Cruz Acosta
I
Luna de aquel firmamento.
Doncella de las tinieblas:
se mi guía entre las nieblas,
se mi triste monumento,
coróname entre humo lento,
ese que a tu lado vaga,
y cuando se lo ve, embriaga.
Esplendoroso astro muerto:
Nuestro secreto era cierto,
la pena es numen, es daga.
II
Venga tu brillo en luz plena,
y aúlle el nocturno lobo,
con profundo eco de adobo
de la fresca noche llena.
Sea mi ánima azucena,
cuando levante alto vuelo,
y arribe a tu pardo cielo;
y sea tal la corona
con resonar de bordona,
cual me corone con duelo.
III
Deseo beber tu frío
arcano gran ser oscuro,
cual hace sentirte puro,
arte lírico sombrío.
Estas letras son rocío
y escarcha de árbol y pasto,
pues las obra el hielo vasto,
oculto en visión lunar,
que es del poeta inspirar,
un numen de aquel sol guasto.
IV
Sea el numen taciturno,
omnipotente en mis letras,
cual es, a tus fases tetras,
loor con tinte nocturno.
Debo calzar el coturno
para este elogio lunar:
"Dea del cielo en penar.
Dea del mar de lamento:
Se mi tormento y sustento,
en papel que he de pintar."
V
Extravagante lucero
de la noctívaga tinta.
Tea fragante que pinta
el majestuoso vocero,
y que yace en el plumero,
del cual levanto la pluma
y escribo con culta bruma,
mi decir con fino son,
pues de ánima y corazón,
te agracio, astro que perfuma.
VI
Tu frío es fuego en el arte.
Tu silueta es deslumbrante.
Tu esencia es plata radiante.
Y todo el que ha de adorarte
es el cual ha de plasmarte,
sobre el lienzo del rapsodo
con enigmatista modo.
Astro muerto, luna exclusa,
por ser triste, y muerta musa
del que es poeta de apodo.
VII
Plectro cual tu esencia porta,
pinta el alma del papiro,
con digna lunar poesía,
aquesta cual tanto admiro.
Martes, 19 de agosto del 2008
Juan Cruz Acosta






2 comentarios:
bueeeeenooo!!!
qué tal Juan.. estoy estudiando a Lugones y me topé con tu poesía homónima.. Muy linda!! Felicitaciones a ti!!
Deje aquí su comentario