“El perro Súpay”
1
¡A su cucha perro feo!...
¡Juira perro callejero!,
que usté es muy malo y bien fiero
y un maldito malhechor…
Pa güen progenitor,
tener mal hijo, es fulero.
2
Aléjese de mis pagos,
sólo trajo muerte y peste.
Váyase y más no moleste,
que su dañina ponzoña
se llevó a mi pobre doña.
¡Ay!... me mata el dolor éste.
3
Ya golpiaba la sospecha
que, Vil, nos traicionarías,
por la espalda estacarías
a nuestra humilde gente.
Si no hay alguien que lo enfrente,
voy yo… no me atrevería.
4
Sería pecáu matarlo,
pero usté bien lo merece
por el mal que hoy acontece
mi pueblo bañáu de sangre,
apenáu y bien muerto di hambre.
Sus estragos me enfurecen.
5
¡Mas naides puede achurarlo!...
Yo pues soy gaucho cobarde,
pues era mijo en alarde,
estaba bastante estraño,
corre como yendo al baño
y salta como a quien le arde.
6
Por la noche aparecía
como cabra, pajarraco,
toro, gaucho o perro flaco,
mas también como mijito...
¿Cómo agarrar al maldito?,
si es pior que humo de tabaco.
7
Decir que su tufo es juerte,
que revive hasta el finao,
marchita campo floriao,
tapa el del negro jediondo,
que si alguno lo aspira hondo
se muere bien afisiao.
8
Súpay, dese a conocer,
no mate más a escondidas
y búsquese otra guarida
que está apestando la mía...
Que está aventáu creería
y es pior que carne podrida.
Miércoles, 16 de julio de 2008
Juan Cruz Acosta
1
¡A su cucha perro feo!...
¡Juira perro callejero!,
que usté es muy malo y bien fiero
y un maldito malhechor…
Pa güen progenitor,
tener mal hijo, es fulero.
2
Aléjese de mis pagos,
sólo trajo muerte y peste.
Váyase y más no moleste,
que su dañina ponzoña
se llevó a mi pobre doña.
¡Ay!... me mata el dolor éste.
3
Ya golpiaba la sospecha
que, Vil, nos traicionarías,
por la espalda estacarías
a nuestra humilde gente.
Si no hay alguien que lo enfrente,
voy yo… no me atrevería.
4
Sería pecáu matarlo,
pero usté bien lo merece
por el mal que hoy acontece
mi pueblo bañáu de sangre,
apenáu y bien muerto di hambre.
Sus estragos me enfurecen.
5
¡Mas naides puede achurarlo!...
Yo pues soy gaucho cobarde,
pues era mijo en alarde,
estaba bastante estraño,
corre como yendo al baño
y salta como a quien le arde.
6
Por la noche aparecía
como cabra, pajarraco,
toro, gaucho o perro flaco,
mas también como mijito...
¿Cómo agarrar al maldito?,
si es pior que humo de tabaco.
7
Decir que su tufo es juerte,
que revive hasta el finao,
marchita campo floriao,
tapa el del negro jediondo,
que si alguno lo aspira hondo
se muere bien afisiao.
8
Súpay, dese a conocer,
no mate más a escondidas
y búsquese otra guarida
que está apestando la mía...
Que está aventáu creería
y es pior que carne podrida.
Miércoles, 16 de julio de 2008
Juan Cruz Acosta







0 comentarios:
Deje aquí su comentario