“El mal”
Saltando y bäilando,
el mal, por acá, vaga,
y anda satanizando,
el lado que divaga.
Dominando y robando,
él anda atormentando,
al débil y lo apaga...
Muerte, dolor y llanto,
son fruto de su obrar
maligno. Su vil canto
aclama malestar.
Profano desencanto
porta en su negro manto,
y gana de pecar...
Sublime sea el fuerte,
a quien, él, no le aqueje,
quien no tema a la muerte,
y de luchar no deje.
Valor he de tenerte,
¡tengo cuán grata suerte!,
por no ser el hereje...
Y el muy maldito sigue,
con su plan infernal
de sembrar mal, y abrigue
con piel fría invernal,
al alma que persigue,
para que la castigue,
el tormento eternal...
¡Oh, el averno ha subido
con saña a nuestro mundo.
Lo está haciendo dolido,
con su deseo inmundo,
y lo deja sufrido,
desmedrado, destruido,
el infame iracundo!...
Nos trajiste la peste,
la cólera, la guerra
y la muerte, entre el veste
tuyo... Nos diste yerra,
haciéndonos tus huestes,
y tu mal nos apeste;
nos diste malas hierras...
Maldito es su renombre,
posee y contamina,
al pobre y frágil hombre.
Maldito quien camina
su mala vía en nombre,
de tenebra que sombre,
del Diablo que domina...
Martes, 10 de junio de 2008
Juan Cruz Acosta
Saltando y bäilando,
el mal, por acá, vaga,
y anda satanizando,
el lado que divaga.
Dominando y robando,
él anda atormentando,
al débil y lo apaga...
Muerte, dolor y llanto,
son fruto de su obrar
maligno. Su vil canto
aclama malestar.
Profano desencanto
porta en su negro manto,
y gana de pecar...
Sublime sea el fuerte,
a quien, él, no le aqueje,
quien no tema a la muerte,
y de luchar no deje.
Valor he de tenerte,
¡tengo cuán grata suerte!,
por no ser el hereje...
Y el muy maldito sigue,
con su plan infernal
de sembrar mal, y abrigue
con piel fría invernal,
al alma que persigue,
para que la castigue,
el tormento eternal...
¡Oh, el averno ha subido
con saña a nuestro mundo.
Lo está haciendo dolido,
con su deseo inmundo,
y lo deja sufrido,
desmedrado, destruido,
el infame iracundo!...
Nos trajiste la peste,
la cólera, la guerra
y la muerte, entre el veste
tuyo... Nos diste yerra,
haciéndonos tus huestes,
y tu mal nos apeste;
nos diste malas hierras...
Maldito es su renombre,
posee y contamina,
al pobre y frágil hombre.
Maldito quien camina
su mala vía en nombre,
de tenebra que sombre,
del Diablo que domina...
Martes, 10 de junio de 2008
Juan Cruz Acosta







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