Al Tormento
Un amor que con inmenso cariño cubriese
con un ocre manto enhebrado con fría aguja,
es desteñido por su filo, aquella burbuja,
que jamás ser vencida por el frío, pudiese.
Aquel corazón desamparado se embruja,
resguardo de donde nadie imaginado hubiese,
donde el alma es la bruja que amparo dibuja,
un escudo de ternura en el pecho que crece.
Y la inmune de esa fortaleza, figura,
bajo lluvia, bajo el tormento, donde ninguna
persona resiste esa pena, ésta es firme y yace.
Y ni truenos ni rayos moverán su postura,
envuelta en el espíritu, con esa costura
repleta bondad pura, ésta es tenaz y allí yace...
Lunes, 25 de febrero de 2008
Juan Cruz Acosta
Un amor que con inmenso cariño cubriese
con un ocre manto enhebrado con fría aguja,
es desteñido por su filo, aquella burbuja,
que jamás ser vencida por el frío, pudiese.
Aquel corazón desamparado se embruja,
resguardo de donde nadie imaginado hubiese,
donde el alma es la bruja que amparo dibuja,
un escudo de ternura en el pecho que crece.
Y la inmune de esa fortaleza, figura,
bajo lluvia, bajo el tormento, donde ninguna
persona resiste esa pena, ésta es firme y yace.
Y ni truenos ni rayos moverán su postura,
envuelta en el espíritu, con esa costura
repleta bondad pura, ésta es tenaz y allí yace...
Lunes, 25 de febrero de 2008
Juan Cruz Acosta






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